México al frente: una agenda de integración para la Alianza del Pacífico
Hay momentos en la vida institucional que invitan a tomar distancia, revisar lo avanzado y definir con claridad el rumbo. La XII Cumbre Empresarial de la Alianza del Pacífico, celebrada en Bogotá, fue uno de esos espacios. Más que una reunión, representó una conversación abierta sobre el papel que nuestra región debe desempeñar en una economía global cada vez más exigente, competitiva y tecnológica.
La experiencia en Colombia renovó una convicción: la Alianza del Pacífico continúa como uno de los proyectos de integración económica más relevantes de América Latina. Esta afirmación se sustenta en datos concretos. Hoy los países que integran la Alianza representan una población de 237 millones de personas, generan el 40% del PIB de la región, concentran el 57.9% del comercio total latinoamericano y reciben el 27.8% de la inversión extranjera directa que llega al continente. Son cifras que corroboran la importancia de la escala regional cuando se trata de competir en el ámbito global.
En materia de integración empresarial, la Alianza ha demostrado su relevancia, pero el siguiente paso requiere una participación más activa de los jefes de gobierno y una coordinación más estrecha entre el sector público y el privado. El objetivo es asegurar que las decisiones políticas se traduzcan en resultados verificables y en oportunidades tangibles para las empresas.
Respecto a la economía circular, México impulsará la creación de un esquema regional que ordene estándares, metodologías e incentivos entre los países miembros. Esta iniciativa busca fortalecer la trazabilidad de las cadenas de suministro, optimizar el uso de materiales y generar condiciones más atractivas para la inversión, alineada con criterios ambientales, sociales y de gobernanza, conocidos como ESG. Hoy más que nunca, la sostenibilidad forma parte de la competitividad.
Por otro lado, la digitalización del comercio exige confianza, integridad de la información y continuidad operativa. Por ello, México promoverá el fortalecimiento de capacidades y estándares de seguridad dentro de la agenda digital de la Alianza, con atención prioritaria a las pymes. El propósito es facilitar su integración a los flujos comerciales regionales y ampliar la base exportadora del bloque.
El cuarto eje considera retomar el diálogo con los ministros de finanzas de los países miembros para avanzar en el desarrollo del mercado de capitales. Las metas consisten en generar mejores condiciones para atraer inversión y canalizar recursos hacia proyectos estratégicos que impulsen el crecimiento regional.
En el ámbito de minerales críticos y elementos de tierras raras, se trata de insumos esenciales para los sectores de mayor valor agregado en el comercio internacional: semiconductores, baterías y tecnología avanzada. La Alianza tiene la oportunidad de fortalecer capacidades productivas, promover encadenamientos regionales y reducir dependencias externas en industrias clave para la industrialización del futuro.
Finalmente, la ampliación y proyección internacional del bloque considera el ingreso de Costa Rica como Estado Miembro y la vinculación de Singapur como Estado Asociado. Ambos países aportan nuevas capacidades productivas, conexión con mercados estratégicos y mayores oportunidades para las empresas de la región.
La presidencia pro tempore de México llega en un momento oportuno. El entorno global demanda mayor integración regional, empresas resilientes y estrategias coordinadas. La Alianza del Pacífico cuenta con bases sólidas para responder a este desafío. Desde el COMCE asumimos este compromiso y trabajaremos para consolidar una agenda que proyecte el potencial de la Alianza y sus oportunidades para la región.
POR SERGIO E. CONTRERAS
PRESIDENTE EJECUTIVO DEL COMCE

