La prosperidad económica de Norteamérica está en riesgo ante nuevas barreras comerciales: COMCE
Ciudad de México, 4 de marzo de 2025.- El Consejo Empresarial Mexicano de Comercio Exterior, Inversión y Tecnología (COMCE) reafirma su compromiso con la integración económica de América del Norte, ante la reciente imposición de aranceles por parte del Gobierno de Estados Unidos. Las medidas arancelarias anunciadas el día de ayer amenazan con fracturar una de las relaciones comerciales más exitosas del mundo, poniendo en riesgo la prosperidad de los tres países de América del Norte.
Contrario a la creencia de que los aranceles fortalecen la economía estadounidense, estos generarían ingresos limitados para su gobierno, mientras que los costos serían asumidos en gran parte por los consumidores y empresas en Estados Unidos. De acuerdo con estimaciones del Tax Foundation, grupo de expertos con sede en Washington D.C., los aranceles aportarían menos del 2% de la recaudación fiscal total de Estados Unidos, con
efectos inflacionarios que afectarían directamente el poder adquisitivo de su población.
México es el principal socio comercial de Estados Unidos y su principal destino a nivel global para exportaciones agropecuarias. Sectores clave como el agroalimentario, el tecnológico y el automotriz dependen de la cooperación entre nuestros países. Incrementar los costos de estos bienes no solo encarecerá productos básicos en Estados Unidos, sino que también afectará las cadenas de suministro que han sido fundamentales para la competitividad de la región; en especial, en tiempos de crisis, como la pandemia.
Las consecuencias de estas políticas van más allá del comercio. La incertidumbre generada por los aranceles podría frenar inversiones, como lo hemos visto ya esta mañana en los mercados, y afectar la prosperidad económica de América del Norte, en un momento en el que la inflación sigue siendo una de las principales preocupaciones de los consumidores. Poner en entredicho, mediante la imposición unilateral de aranceles, las
reglas para el comercio y la inversión que se ajustaron y actualizaron durante la pasada administración Trump, generarán enormes costos para las y los trabajadores y consumidores de ambos países.
Desde COMCE, mantendremos el diálogo y la cooperación con nuestras contrapartes en Estados Unidos y Canadá para encontrar soluciones desde el sector privado que permitan avanzar en la consolidación de América del Norte como una potencia económica global.
Reiteramos nuestro compromiso con el diálogo y el comercio como vías para fortalecer la prosperidad económica en beneficio de los tres países.