Carta del Presidente del COMCE

333 ÍCONOS DE MÉXICO

Quiero agradecer a Grupo Mundo Ejecutivo por esta distinción y por incluirme en “Hecho en México: Liderazgo que Trasciende”, así como de manera especial a Walter Coratella, su Presidente del Consejo de Administración, y a su equipo.

La recibo con gratitud, pero también con un profundo sentido de responsabilidad.

Tiene para mí un significado aún más especial porque anteriormente fue otorgada a Don Valentín Diez Morodo, quien hoy ocupa el cargo de Presidente Honorario del COMCE. Don Valentín ha sido mi mentor y, más que eso, mi gran amigo.

A lo largo de los años, sus enseñanzas, su ejemplo y su generosidad han sido una guía fundamental en mi vida profesional y personal.

Por eso, compartir esta distinción con alguien a quien admiro y quiero profundamente es para mí un gran honor y motivo de orgullo.

A lo largo de mi vida profesional he tenido el privilegio de participar en distintas etapas de la vida empresarial de México. Y si algo he aprendido es que el liderazgo no consiste en estar al frente, sino en asumir la responsabilidad de servir, de escuchar, de convocar y de construir acuerdos.

Un líder no trabaja solamente para alcanzar resultados. Tiene también la responsabilidad de generar confianza, abrir oportunidades y crear las condiciones para que otros puedan crecer y aportar. Y, sobre todo, entender que los logros verdaderamente importantes nunca son obra de una sola persona.

Esa es la manera en que entiendo el liderazgo y es también la manera en que hemos procurado ejercerlo desde el COMCE: representando, dialogando y construyendo puentes entre empresas, autoridades y organizaciones; entre las distintas regiones productivas de nuestro país y, especialmente, entre México y el mundo.

Tenemos una responsabilidad muy concreta: ayudar a que México aproveche plenamente su posición en el mundo.

El comercio exterior, la inversión, la innovación y la tecnología no son conceptos abstractos en sí mismos. Son instrumentos para generar oportunidades, fortalecer nuestras empresas, crear empleos y elevar el bienestar de los mexicanos.

México tiene hoy una oportunidad extraordinaria. Pero aprovecharla exige mucho más que exportar más. Necesitamos que nuestras cadenas productivas incorporen cada vez mayor valor en su contenido nacional, que nuestras empresas puedan integrarse a las nuevas tecnologías, que diversifiquemos nuestros mercados y que México siga siendo un país abierto, confiable y competitivo.

Y esto no lo puede hacer una sola institución. Se requiere la participación de los empresarios, de los trabajadores, de las autoridades, de las universidades y de todos aquellos que creen en la capacidad de México.

Por eso quiero compartir esta distinción con todos quienes forman parte del COMCE y, especialmente, con los empresarios mexicanos que todos los días arriesgan, invierten, generan empleo y llevan el nombre de México al mundo.

Después de muchos años de trabajo, hay algo que para mí sigue siendo fundamental: tener la oportunidad de servir a México es un privilegio. Y creo que el verdadero sentido del liderazgo está precisamente ahí: en utilizar las oportunidades y las responsabilidades que nos corresponden para dejar algo mejor de como lo encontramos y abrir camino para quienes vienen detrás.

Quiero reiterar sobre todo, mi compromiso de seguir trabajando por México.

Muchas gracias.

Sergio E. Contreras. 

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